Fear and Loathing in KZ
4 Comentarios Escrito por david el jueves, mayo 22, 2008 a las 13:58 (Hora de Kazajstán/Almaty, UTC +6).El siguiente relato es la “auténtica” historia del viaje de unos colgados a las profundidades de Kazajstán para celebrar el 9 de mayo (Día de la Victoria).
Estábamos cerca de Taukent, al borde del desierto cuando la “mierda” empezó a hacer efecto. Me parece que dije: “Estoy un poco mareado. Agárrala tú”. De repente, hubo un estruendo y el ambiente se llenó de murciélagos gigantes revoloteando y chillando alrededor del auto.
Y se oyó una voz: “¡Santo Dios, malditos animales! Malditos cerdos”.
- ¿Dijiste algo?
- Olvídalo.
- Te toca agarrarla.
No valía la pena mencionar a los murciélagos. El pobre cabrón ya los vería.
- ¡Jodidos cerdos! Mierda.
Bueno, vamos a ver...
Teníamos: 2 bolsas de pipas, 8 kilos de patatas, 4 kilos de cebollas, 4 kilos de zanahorias, 3 kilos de pepinos, 2 kilos de tomates, 2 botellas de aceite bien potente, una bolsa de sal llena de... sal, toda una serie de especias de muchos colores. Además, una botella de vinagre, Sprite, zumo, 5 litros de agua, una oveja y 10 lepeyoshkas.
No teníamos que haber traído tanto pero cuando uno se dedica a hacer un picnic en Kazajstán a veces exagera un poco y se le va la mano.
Lo que me preocupaba era la oveja.
No hay nada más miserable y depravado en el mundo que una persona en las profundidades de un ataque de gula de oveja. Y yo sabía que pronto empezaríamos con esa mierda.
Un pobre camello a la entrada de Taukent.
Preparativos para el 9 de mayo.
Nuestro transporte, una ambulancia UAZ 4x4, digna del premio vehículo de la semana.
La protagonista.
El paisaje.

La matanza by Rauan, el cirujano local.
El picnic, con la carne de oveja en primer plano.
Como no todo es muerte en Taukent, también un poco de amor... Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?
Recargando las pilas... con uranio
3 Comentarios Escrito por david el domingo, febrero 17, 2008 a las 19:36 (Hora de Kazajstán/Almaty, UTC +6).daba un concierto en la Discoteca motor de Shymkent. Pero los rumores decían que la entrada costaba 10000 tengazos! Unos 60 € y por muchoque tenga Chikis-Chikis, no entrada dentro del presupuesto y además había otros planes. El pinche, el güey, el mero mero: Luis un voluntario de Peace Corps nos había invitado a la fiesta de inauguración de su piso en Taukent. Taukent se encuentra a a unas cuatro horas al norte de Shymkent. Es un pueblecito bastante pintoresco en el que viven unos diez mil habitantes, la gran mayoría dedicados a la única industría que tiene la región: la extracción y enriquecimiento de uranio. ¡Toma ya!
Luis me había contado algunas historias, me había dicho que el pueblo era pequeño, pero me esperaba eso, un pueblo, es decir, viviendas unifamiliares. Pero no, el pueblo se fundó a principios de los años ochenta, para albergar a las familias de los trabajadores de las minas de uranio, así que es un típico ejemplo de construcción soviética, con bloques de apartamentos sin terminar de construir, y todo entorno a dos calles. El pueblo se puede recorrer en diez minutos a pie. Sin embargo, gracias al dinero de las compañias de uranio, destacan la escuela (mejor que la universidad donde trabajo) y el centro cultural/deportivo, que incluye una discoteca (en la que no venden bebidas alcohólicas) y una bolera (actualmente, lleva seis meses, fuera de funcionamiento).
Unas fotos del viaje:
La estepa nevada
La marshutka
Bloque de apartamentos
Viejecilla rusa
+(Large).jpg)
La cena
El primo del subcomandante Marcos
Y su guardaespaldas
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El desayuno
Guardando la cola para entrar al colegio.
+(Large).jpg)
Las montañas
Dastarkhan kazajo
La discoteca vacia
Pedazo de accidente que nos hemos encontrado esta mañana cuando volvíamos a Shymeknt. Estado del todo terreno después de que los pasajeros de dos marshutkas lo hayamos dado la vuelta. Conductor y pasajero ilesos. Etiquetas: housewarming, Serega, Taukent, uranio, viajes



